La noticia que sacude al sector inmobiliario, según un reciente estudio, habla de las viviendas se anuncian con un precio que, en promedio, es un 44% superior al que realmente se firma ante notario. A nosotros nos parece un porcentaje demasiado elto para ser verdad, pero no es solo una anécdota, es una brecha que se ha multiplicado por tres desde 2021 y que nos obliga a preguntarnos: ¿Estamos ante una nueva burbuja o simplemente ante una distorsión del mercado?
La gran mentira de los precios en portales inmobiliarios
Los precios que vemos en plataformas como Idealista o Fotocasa no reflejan el pulso real de las transacciones. Este desfase del 44% (que ponemos en duda) no significa necesariamente que los propietarios estén pidiendo cifras absurdas, sino que revela dos dinámicas clave que están inflando las estadísticas de la oferta:
Por un lado la concentración geográfica del deseo: Concentración en las provincias más caras. Es decir, las grandes urbes y las zonas premium acumulan la oferta más escandalosa o… ambiciosa.
Mientras tanto, la realidad de las ventas efectivas (las que registran notarios y registradores) crecen con fuerza en las provincias más económicas.
Este estudio solamente nos deja algo claro, los anuncios tienen precios inflados, siempre ha sido así, se empieza pidiendo una cifra y luego se negocia, pero ahora parece que el mayor medida y se crea así la sensación de un mercado aún más caliente de lo que realmente está.